OTROS ASPECTOS DE INTERÉS PARA EL INVERSOR / AHORRADOR

Última actualización de este artículo: 28 de abril de 2015.

CROWDFUNDING: PLATAFORMAS DE FINANCIACIÓN PARTICIPATIVAS

INTRODUCCIÓN Y MARCO NORMATIVO

El significativo crecimiento en los últimos años de estas plataformas, que constituyen un novedoso mecanismo de desintermediación financiera desarrollado sobre la base de las nuevas tecnologías, ha motivado la aprobación de unas normas jurídicas que vienen a definir el marco legal de su funcionamiento. Aunque el «crowdfunding» es un fenómeno con múltiples manifestaciones el legislador solo ha querido regular, en la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, las figuras en las que prima el componente financiero de la actividad o, dicho de otro modo, en las que el inversor espera recibir una remuneración dineraria por su participación, dejando por tanto fuera del ámbito de la ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, al «crowdfunding» instrumentado mediante compraventas o donaciones. La mencionada ley 5/2015, en lo relativo a la aprobación de la normativa relativa a crowdfunding, entró en vigor el 29 de abril de 2015.

Las plataformas de financiación participativa ponen en contacto a promotores de proyectos que demandan fondos mediante la emisión de valores y participaciones sociales o mediante la solicitud de préstamos, con inversores u ofertantes de fondos que buscan en la inversión un rendimiento. En dicha actividad sobresalen dos características, como son la participación masiva de inversores que financian con cantidades reducidas pequeños proyectos de alto potencial y el carácter arriesgado de dicha inversión. Si bien podría pensarse que son pequeños inversores los que financian por acumulación proyectos en estas plataformas, las experiencias internacionales apuntan a que los inversores profesionales (en la ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial denominados inversores acreditados), apuestan también por los proyectos de financiación participativa, prestando las plataformas que los publican un útil servicio de filtrado de proyectos potencialmente viables.

En cualquier caso debe tomarse en consideración que la inversión en estos proyectos es intrínsecamente arriesgada tanto porque el promotor puede ser incapaz de devolver o remunerar los fondos recibidos, como por el hecho de que la plataforma, en su papel de intermediador y sin perjuicio de la diligencia que se le debe exigir, no garantiza en ningún momento la solvencia o viabilidad del promotor. Tomando estas premisas en consideración la normativa pretende, en la medida de lo posible, mitigar y gestionar dichos riesgos regulando el correspondiente marco legal cuyas principales características se exponen en esta sección.

DEFINICIÓN DE PLATAFORMAS DE FINANCIACIÓN PARTICIPATIVA

Grupo Fiscalidad Productos Financieros en Linkedin de Invierto y Ahorro Son plataformas de financiación participativa las empresas autorizadas cuya actividad consiste en poner en contacto, de manera profesional y a través de páginas web u otros medios electrónicos, a una pluralidad de personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario, denominados inversores, con personas físicas o jurídicas que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa, denominados promotores.

No tendrán la consideración de plataformas de financiación participativa las empresas que desarrollen la actividad prevista en el apartado anterior cuando la financiación captada por los promotores sea exclusivamente a través de:

a) Donaciones.

b) Venta de bienes y servicios.

c) Préstamos sin intereses.

RESERVA DE ACTIVIDAD Y DENOMINACIÓN

Queda reservada a las plataformas de financiación participativa que hayan obtenido la preceptiva autorización y se hallen inscritas en el correspondiente registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores la actividad definida anteriormente.

La denominación «plataforma de financiación participativa», así como su abreviatura «PFP» quedará reservada a estas entidades, las cuales deberán incluirlas en su denominación social.

Se prohíbe a toda persona, física o jurídica, no autorizada ni registrada como plataforma de financiación participativa el ejercicio de las actividades legalmente reservadas a las mismas y la utilización de sus denominaciones propias o cualesquiera otras que puedan inducir a confusión con ellas.

RÉGIMEN DE INSPECCIÓN Y SANCIÓN

Las plataformas de financiación participativa quedan sujetas a un detallado régimen de supervisión, inspección y sanción a cargo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

ADAPTACIÓN A LA NUEVA LEY DE LAS PLATAFORMAS DE FINANCIACIÓN PARTICIPATIVA

Las personas o entidades que, a la entrada en vigor de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, estuvieran ejerciendo la actividad propia de las plataformas de financiación participativa, deberán adaptarse a la Ley y solicitar su autorización en el plazo de seis meses desde su entrada en vigor.

Una vez transcurridos quince meses desde la entrada en vigor de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, y en tanto que no hubiesen sido inscritas, dichas plataformas de financiación participativa no podrán realizar nuevas operaciones, aunque sí concluir las que tuvieren pendientes en el momento de entrada en vigor de dicha Ley.

PÁGINA SIGUIENTE

Si deseas contactar con nosotros puedes escribirnos apromocion@inviertoyahorro.com o seguirnos en:

Invierto y Ahorro en FacebookInvierto y Ahorro en Linkedin

© Invierto y Ahorro Aviso Legal